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domingo, 17 de mayo de 2015

Circo electoral

Con bastante probabilidad, cuando se pregunta a la gente sobre las cualidades que ha de tener un presidente, entre  las respuestas seguro que estarán capacidad de liderazgo, resolución, sacrificio por la mayoría, honestidad, inteligencia, empatía, responsabilidad. Si comparásemos esa imagen ideal con presidentes autonómicos, alcaldes y el propio Presidente del Gobierno, nos daríamos cuenta inmediatamente de cuán lejos estamos de esa idoneidad. Sin embargo, los más doloroso es que durante la cansina campaña electoral, los candidatos ni si quiera se molestan en transmitir esas cualidades ideales. En ese circo que es que la campaña, se trata principalmente de parecer simpático y criticar al rival. En el camino, promesas que en muchos casos son exageradas y en otros tan poco concretas que cualquiera podría hacerlas.

Las cualidades que transmiten: poco o ningún sentido del ridículo, una capacidad infinita de mantener el tipo ante las críticas e incluso sonreír a la adversidad, describir un futuro idílico sin tener en cuenta en modo alguno los hechos del pasado. Así pues, no tienen problema en utilizar la campaña para montar en bici cual estudiantes en vacaciones veraniegas en el pueblo, sacar el perro a pasear (aunque sea esos días, para el resto “las grandes ocupaciones” lo impiden), firmar fotos como estrellas de Hollywood, decretar ayudas negadas durante todo el mandato, etc. ¿Es tan limitada nuestra memoria que quince días de pan y circo van a decidir nuestro voto frente a cuatro años en los que las propuestas se han convertido en realidades opuestas o en muchos casos promesas llevadas por el viento? Es posible que sí, tan limitada la memoria como ilimitada la estupidez humana.

miércoles, 9 de octubre de 2013

El acoso de la mentira

En muchas ocasiones el engaño tiene más lógica incluso que la verdad. Se puede plantear una serie de situaciones o aportar datos de tal manera que nuestra razón asiente sin ir más allá en el análisis de aquello que se nos presenta. Esto hace el engaño mucho más efectivo, prácticamente infalible y si algo queda patente en estos días es que en esta sociedad no hay mejores maestros del engaño que los políticos. Aparecen con sus cifras, estadísticas, estudios y sacan sus conclusiones totalmente dirigidas a sus intereses pasando por encima de la realidad si es necesario.
En su lectura de la vida cotidiana, tan lejos del quehacer diario en sus despachos y comisiones, los gobernantes presentan una visión que uno no sabe si se refiere a su país, a un futuro utópico o a tierras lejanas cuyas fantasías llenan las mentes de los más necesitados de un cambio. Tal vez por esta razón, me han indignado tanto las etiquetas como “presupuestos de la recuperación” o frases tramposas  como “los salarios no están bajando sino que se están moderando” o “presupuestos netamente sociales” que han lanzado en días recientes algunos ministros. Mientras, mucha gente continúa en el paro, las condiciones laborales se hacen más precarias y los servicios públicos básicos como educación y sanidad sufren un deterioro manifiesto. ¿Qué recuperación es esta? Espero que en un futuro nos recuperemos pero ahora mismo me parece temerario hablar de recuperación. Con unos pocos datos se nos quiere convencer de una serie de conclusiones partidistas: la mejora es gracias a la reforma laboral y a los recortes. Dudo mucho que sean la razón y si lo son están tardando demasiado y lo que es peor están condicionando el resultado de ésta. Así pues, ¿en qué condiciones quedarán los trabajadores cuando vuelvan al mercado laboral? Salarios que han bajado bastante su poder adquisitivo, impuestos más altos para obtener peores servicios y pagar una deuda que nos lastrará durante años y cuya responsabilidad no ha sido juzgada en ningún momento.
Esta mañana ha llegado la guinda. El Sr.Rajoy responde a las quejas del Sr.Rubalcaba respecto a la pérdida del derecho de atención médica de los emigrantes y al copago de los medicamentos suministrados en los hospitales. La respuesta es la típica de estos diálogos de besugos en que se han convertido las comparecencias en las Cortes, donde no se argumenta nada y se acusa mucho, donde se habla del tema que les interesa aunque no tenga nada que ver con el asunto en cuestión. El Sr.Rajoy ha comenzado hablando del aumento de parados entre 2008 y 2011 y a continuación ha justificado esas duras medidas por la necesidad de conseguir esa “maravillosa” recuperación. Dentro de esta respuesta ha dicho que se han conseguido disminuir desequilibrios. ¿De qué desequilibrios hablaba? ¿De la balanza comercial? Desde luego no será el desequilibrio entre las rentas de los ciudadanos ya que durante su gobierno ha quedado claro que su manejo de la crisis ha llevado a los ricos a ser más acaudalados y a los pobres a ver más comprometida su situación.

En definitiva esta defensa de su gestión, esa insistencia en la recuperación es otra mentira más que forma parte de esa maquinaria poderosa que tiene como siniestro lema “Una mentira repetida mil veces se acepta como verdad”. Tal vez sea la mentira más efectiva y ante la que nuestra propia visión de la realidad  nos ha de mantener alerta.

jueves, 4 de abril de 2013

La relatividad de la verdad es la esencia de la mentira

En este bombardeo de noticias sobre casos de corrupción, acoso a políticos, fiabilidad de los depósitos bancarios y demás noticias relacionadas con la economía o más concretamente con la maltrecha economía de este país, me ha llamado la atención una noticia que parece un cotilleo. Una noticia de envergadura dados los protagonistas: la familia Aznar. Al parecer hubo unas clases de golf para "el señor presidente y su familia" que fueron pagadas a través de una sociedad participada por el ayuntamiento. Más que esta noticia he de reconocer que lo que me dejó estupefacto fue la reacción del alcalde de esos días, Sr. Manzano. En un acto público delante de las cámaras realizó el siguiente comentario: "Pues tú di que eso es falso y échame a mi la culpa". Sencilla solución, parece que medio en broma aunque impagable la sonrisa de la Sra. Botella, lo que se suele llamar sonrisa de circunstancias. Una de esas sonrisas que parecen decir entre dientes "calla, calla que estás metiendo la pata". Es increíble que se considere esto como una solución, que se pueda decir esto con tanta soltura, tal vez la que otorga su continuo uso. El uso de la mentira.

Llega a resultar monótono y aburrido escuchar declaraciones de los políticos sin ningún contenido, prácticamente sin argumentación pero sobre todo plagadas de mentiras. Porque las medias verdades son mentiras, las declaraciones sin mayor respaldo que la convicción de aquél que las realiza son mentiras, la tergiversación de los datos son mentiras y así nos llegan todos los días desde cualquier bando. Cuando las palabras son tan vacías y quieren llevar al equívoco hemos de remitirnos a los hechos. He aquí algunos ejemplos. Declaraciones del señor Rajoy en referencia al presunto acoso a miembros de su partido:"Nadie puede ser acosado, denigrado ni intimidado, y mucho menos aún si el motivo de esa amenaza es haber sido elegido por la mayoría de los ciudadanos. Ése es su pecado y la mayoría no puede ser coaccionado por una minoría". Esta parece una verdad lógica e innegable, pero es una media verdad porque si bien es cierto que los ciudadanos eligieron por mayoría en el escrutinio de los votos emitidos al PP en las últimas elecciones legislativas también es cierto que lo hicieron con un programa que no incluía algunos hechos como  las subidas de impuestos, los recortes en sanidad y educación y las congelación de las pensiones.



Relacionadas con este tema están las justificaciones de estas medidas. Los anuncios de mejora en el futuro, por ejemplo el Sr.Montoro: "a finales de 2014 tendremos que el sector exterior y la demanda interna estarán coincidiendo en la recuperación" y se abrirá "un nuevo periodo largo y sano de crecimiento económico". Ojalá sea verdad pero me permito dudar de las palabras de un ministro que ya manipuló datos como el déficit (bueno, hemos de reconocer que en este caso más que manipular los datos utilizó una contabilidad tramposa que Europa le obligó a rectificar y quizá esto sea peor que la propia manipulación de datos). Dudo también porque durante el periodo electoral habló de un plan de reformas estructurales que tenían claro que acabaría con la crisis en cuanto gobernasen y no fue así. Luego se escudaron en falsos datos de déficit (¿no conocían las falsedades de las comunidades autónomas en las que gobiernan?). Falta de argumentos o argumentos inverosímiles hacen sospechar de este tipo de declaraciones que los hechos con el tiempo pueden dejar en evidencia.

Finalmente un ejemplo de convicción lo hizo la Sra. Cospedal hace más de una año tras la aprobación de la reforma laboral al afirmar que su partido es "el partido de los trabajadores". No sé quién se lo creyó en su momento además de ella misma pero los datos de paro actuales y las condiciones en que volverán a su trabajo cuando acabe la crisis (recordemos, 2014 según Montoro) no creo que sean satisfactorias para los trabajadores (ni los recortes en sanidad que está llevando a cabo en su comunidad autónoma).

Tras tanta declaración subversiva a la democracia ha llegado el colofón por parte del Sr. Ignacio González, presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid que ha considerado que hay que establecer "límites" a la hora de las publicaciones de los medios de comunicación porque hay que "cuidar" el "daño" que se hace a personas e instituciones. Me gustaría que el Sr. Ignacio González se uniese a mi reflexión y considerase si no habría que limitar precisamente las mentiras por parte de los políticos y tanta desvergüenza por parte de personas que se supone que detentan unos cargos y responsabilidades por bien de la ciudadanía y no para enriquecerse ni para obtener ambiciones personales.